Contigo, Isabel, se ha marchado también la esperanza.
No es una cosa sencilla lo que pasa,
detrás de tu huida y sin advertirlo
derrumbaste la primera ficha del dominó de mi vida
y tras ella, una tristísima reacción en cadena
ha ido apagando la alegría,
la tranquilidad,
el apetito,
la esperanza,
y, encendiendo la angustia,
acelerando el corazón
y haciendo cada vez más larga
esta entrecortada respiración que me dejaste.
No te pido que vuelvas Isabel,
lo que te digo es para que entiendas
que no exagero cuando hablo del cercano fin
LA NEGACIÓN INOBJETABLE DE LO CIERTO
Te ríes de nerviosismo., con una mueca, como si algo te hubiese salido mal.
Te ríes como puede reírse el verdugo al ver rodar la cabeza que cercena,
Como ríe en el partidor el jinete cuyo caballo no arrancó
O como el atleta ríe volteando a su derecha, mientras le pasa el adversario por la izquierda
Te ríes como puede reír el dueño del dedo martillado en presencia de su novia,
O como ríe la reina de belleza en la respuesta elemental, pero ignorada.
Te ríes Isabel como reiría el bufón tras la escena que no logra sacar una sonrisa
O como reiría el jugador de la ruleta rusa, tras el quinto intento de la bala solitaria
Te ríes con nerviosismo, como si Dios de repente, auditara tu vida personal Isabel.
Te ríes y me da risa tu risa, porque es la negación inobjetable de lo cierto!
LA HERMOSA PINTURA DEL SOLFEO
Isabel dibuja en el aire un cuadro precioso, cuando me regaña.
Como si solfeara una novísima melodía
va creando figuras en el aire
que yo miro de colores
de tanto quererte Isabel
y para no dejar que se desvanezcan,
como esas improvisaciones de jazz,
en la medida que eleva su mano derecha
y a veces su mano izquierda
voy dibujando en un papel los trazos
y al final se lo presento y se asombras…
¿Eso lo hice yo?...
¡Si Isabel!
Adornaste con ese bello cuadro
el horizonte y yo solo plasmé en esos trazos
la melodía de tus regaños Isabel.
Opinar de un poeta
Yo escribo poesías Giovanna, y hago canciones, pero soy carpintero. Poeta es cualquiera, sobre todo ahora que el versolibrismo permite decir tres incoherencias e inflamarse hasta el exceso con el término amiga Yo soy carpintero. Una cocina bien hecha me satisface más que un sonerto alejandrino y un multimueble me llena mas que un recital publico. Yo estuve de moda cierta ocasión y se me invitaba en todo el país a los recitales y yo asistía a algunos y algunas invitaciones simplemente no las aceptaba. Lleno de veleidades y entre habladores de lenguaje sublime fui cada vez llenándome de rechazo por algunos poetas que llegan a llamarse así mismo artistas !Y vaya que esto es cierto!, Hay poetas que admiro como a tu esposo, poeta sin ínfulas, e inteligentes y que nunca se llamaría así mismo artista, pero yo, voluntariamente, he resuelto dejar de ser poeta para no "ser artista" y ser carpintero es el título que reclamo para mí., no desde ahora, pues en una nota en el primer libro publicado, "El triunfo de la palabra", había escrito en el año 2004 que "el título de carpintero es el que merezco y el que con tanto orgullo comparto con todos mis hermanos con mi colega José y con su hijo Jesus" Ahora, satisfecha tu curiosidad sobre mi profesión, últimamente me he alejado más de los poetas por su posición política, porque algunos, bastantes regulares, hablan en contra de su propio país con un orgullo "legítimo" y hasta invierten la bandera para parecer mas poetas, Yo no. Yo respeto mi país, quiero a estas tierras que es lo que tenemos en verdad y nunca me verán hablando mal de la nación que es como hablar mal de la propia madre y nunca invertiré la bandera.

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