miércoles, 7 de abril de 2021

A TUS OJOS

A TUS OJOS.







Por esos ojos tan bellos
que adornan tu bella cara, 
te juro que no mirara 
sino a Dios y al ancho mar
por eso mujer comprendo
que pases y no me veas
porque una vaina tan fea  
con unos ojos así
 tampoco podría mirar.
y es que tienes en tus ojos, 
todo el amor que María 
al ver su niño tenía
en sus ojos, ojos tuyos, 
ojos de niño inocente, 
ojos de hembra en celo, 
ojos de amor y de cielo, 
tus ojos mujer de Dios
 que te copiara el cocuyo.
Por tus lindos ojos glaucos, 
por tu luz de candelita,
por tu mirada bendita
por tu prender y apagar 
(sólo cuando pestañeas),
por esa, tu luz tan fresca
y tibia cuando de cerca
miran hasta el corazón
 !mi alma quiere cantar!
Por ese destello áureo 
que guía con tanto cariño
la mejor senda del niño 
o del decrépito anciano, 
por ese calor humano
que te brota de los ojos
y que cambia los enojos
por la más grande alegría,  
 ¡por eso te estoy cantando!
Por la esperanza centrada 
al borde de tus pupilas, 
por tu esclerótica henchida 
de la paz que el mundo espera
y que al mirarnos liberas, 
por esa suprema calma 
que nos infunde en  el alma 
tu mirada tan divina, 
 ¡visto mis versos de seda!
Porque tus ojos derraman 
con la injusticia del mundo 
de tu manantial profundo
los cristales e tu ser
y porque con ellos lavas  
mis dolores terrenales, 
son tus ojos celestiales
mi más profunda razón 
 !para adorarte, mujer.


EL AMOR

El amor, esa extraña criatura que Quevedo
Encuentra siempre contradictoria;
que Epicuro lo subordina a la amistad y,
que siendo necesario, picar y volar nos recomienda;
del que Platón quita la carne y pone el alma,
eligiendo lo intangible a lo tangible.
Que movió a Aristóteles a cometer la tontería
de decir que es mejor amar que ser amado,
para hacernos pánfilos serviles
imaginando el equilibrio innecesario,
es indefinible en todo caso.
Si se ama a una mujer, ella supone
sumisión, perdón, y abstinencia
si se ama a Dios, que es obediencia,
si se ama al prójimo y se ayuda,
se cree que compasión o que es clemencia.
Tres mujeres me amaron y les amo:
Una, mi madre, que hace rato se ha marchado
y se llevó mi amor y me dio el suyo
que intacto lo conservo tras los años;
otro amor, mucho más contemporáneo
de una hija, que me cuida en la distancia
y el tuyo mujer, que es imperfecto
Porque estoy consciente que me sufres.
Que usas tu potencial de resiliencia
Para soportarme tal vez, y entonces pienso,
Que a pesar de todo, también fallas
Por creerlo perdón y reincidencia.

ESTE ALZHÉIMER AMOR, ME DEGENERA!

Alguna lágrima habrás vertido por mi culpa amor,
tal vez un día llegué tarde y no te dije la razón
y dejé que la imaginaras,
tal vez, algún día, no dije la respuesta exacta a tu pregunta
y no queriendo insistir, diste cabida a la duda,
quizá olvide el aniversario de algo que nunca supe,
(tu cumpleaños, nuestra primera cita, nuestra boda)
y por no recordármelo,
nublaste tus ojos de tristeza
apartándote de mi presencia;
alguna lágrima amor, habrás vertido por mí,
sin que yo me enterara,
y nada pude hacer para remediarlo
pues siempre me das tu lado amable.
Te pido perdón por ello amor,
y te pido perdón porque aún no acabo tu mueble de cocina,
porque el picaporte de la puerta de tu baño sigue atascado
y por el desnivel de los cuadros, (es que olvido el taladro en el taller);
te pido perdón por la factura vencida del teléfono,
por olvidar el pan integral del desayuno
y por traer harina en lugar del arroz que me encargaste.
¡Este Alzhéimer amor, me degenera!

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