UN NIÑO GUAJIRO.
Un niño descalzo, camina por el sendero serpenteado
que va de su ranchería a su colegio.
Los bordes del camino con secas púas de cardones retostados
por la inclemencia del sol guajiro
(más fuerte ahora por el fenómeno que el perverso científico bautizó con el adjetivo infantil,)
son un peligro a la planta del infante que con pericia proverbial las evita.
Seco su calabazo,
debe remover la capa de basura que sobre el jagüey crece
para procurarse el agua del sustento en la jornada y volver a removerlo al regreso para el resto del día.
Algún burro se habrá orinado en el pozuelo del agua
O algún cerdo se habrá bañado en él,
pero el niño deberá tomar de esa agua
Porque no hay más.
Medio huevo y media mogolla pequeña le espera en el colegio como desayuno,
mientras que en Bogotá los medios alertan sobre el hambre padecida por los niños guajiros
con afán protagónico, por narradores de epopeyas que culpan la corrupción local,
mientras el gobierno firma un contrato
en donde se debe suministrar a los infantes un desayuno de novecientos pesos y un almuerzo de mil doscientos,
precio del cual debe quedar un alto porcentaje para la coima,
un alto porcentaje de ganancia,
el costo de un plato desechable,
el transporte del alimento,
la ganancia local de quien lo hace
y medio huevo con media mogolla pequeña para el estudiante al desayuno
y contados granos de frijoles y de arroz, con lonjas de pollo delgadas e insaboras para el almuerzo.
Algunas ONG captan recursos con la miseria del niño guajiro y se los apropian
Mientras que el agua del Ranchería reposa en El Cerrejón
para apagar la combustión espontánea del carbón,
sus hijos padecen la sed de todos los tiempos
amainándola con agua barrosa de la charca
que milagrosamente se mantiene.
LEITMOTIV.
La memoria atribulada en la distancia
Se extiende en un rumor de lejanía
Y con los gráciles momentos,
Unidos van a ti mis pensamientos,
Porque te quiero…(usía)
Y lucho infatigable en resarcirle
A mi triste vida la alegría
que en pos de ti ha marchado
y en temeroso silencio va a tu lado
porque te quiero …(usía)
Deja una huella en la arena movediza
Para no perderte vida mía,
Para hundirme en tu submundo imaginario,
Único, quístico, necesario,
Porque te quiero…(usía),
¡Como echo de menos aquel tiempo
En que los goces de tu amor me diluía,
¡Haz que vuelvan Señor,
Tráelos conmigo!
Porque te quiero…(usía)
Mi entrega a ti es definitiva
Y no reboza mi amor la demasía
Porque consumo los excesos
En el recuerdo sublime de tus besos
Porque te quiero…(usía)
¡Que se nutra el onagro en pastizales
Y los dioses se nutran de Ambrosía,
El silencio en soledades insondables
Que yo me nutro en tus recuerdos imborrables
Porque te quiero…(usía).
Que vaya el aire llenando los espacios
En la forma en que me llenas vida mía:
Absoluta, liviana, trasparente,
Soportable, necesaria, urgente
Porque te quiero…(usía),
Y el tiempo que se duerma en sin afanes
Como yo en tus brazos dormiría:
Sin prisa, complacido, enmimismado,
Acurrucado a tu seno, enamorado,
Porque te quiero…(usía),
Que crezca el orgullo por la patria
En una progresión de Geometría,
Como esta pasión de enamorado
crece por ti, multiplicado,
Porque te quiero…(usía).
¿Qué del amor los límites excedo?
¿Quién carajo el amor limitaría?
Es un círculo el amor hecho de amores,
Con amores interiores y exteriores
Como el que siento por ti
Porque te quiero…(usía)
No renuncia mi amor al grande reto
De seguir creciendo en lejanía,
y en la distancia que nos une crece,
porque bien sabe él que lo mereces,
Porque te quiero…(usía).
Mi amor como el maná crece constante
Con la fermentación de la alegría
Y se acidula en la esperanza de embriagarte
En el urgente encuentro itinerante
Porque te quiero…(usía)

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